Rumanía · 24.8.2026

Castillo de Drácula en Rumanía: ¿cuál de los tres es el verdadero?

Jaký je Drákulův hrad v Rumunsku

Aktualizováno 23.9.2026

Busca «castillo de Drácula» y casi todas las fotos te enseñarán la misma torre blanca sobre una roca, encima del pueblo de Bran, en Transilvania. Lo curioso es que en Rumanía hay tres sitios que se disputan ese título, y el más famoso es justo el que menos tiene que ver con Vlad el Empalador. Te contamos qué castillo es cuál, qué pasó de verdad en cada uno y a cuál merece la pena ir si vuelas desde España, con entradas, horarios, cómo llegar desde Bucarest o Brașov y cómo librarte de una cola que en verano puede comerse una hora.

El castillo de Drácula en resumen

  • El castillo de Bran es el que se vende como castillo de Drácula, pero los historiadores coinciden en que no tiene ninguna relación real ni con Vlad el Empalador ni con Bram Stoker.
  • Bran lo levantaron los sajones a partir de 1377, gracias a un privilegio del rey Luis I de Hungría. Fue fortaleza frente a los otomanos y aduana en el paso de montaña.
  • El castillo de Hunedoara, o castillo Corvino, es el segundo candidato y su vínculo con Vlad es más sólido: según lo que se cuenta en el propio castillo, Juan Hunyadi lo tuvo allí prisionero.
  • La residencia auténtica de Vlad es Poenari, una ruina sobre la carretera Transfăgărășan a la que se sube por casi 1.500 escalones.
  • Bran está a unos 25 km en línea recta al suroeste de Brașov (unos 30 por carretera) y suele citarse como el monumento más visitado de Rumanía.
  • En el siglo XX Bran fue la residencia favorita de la reina María. El régimen comunista lo confiscó en 1948 y en 2006 se devolvió a los descendientes de la princesa Ileana.
  • Ve nada más abrir o a última hora. Por dentro es estrecho, lleno de escaleras, y a mediodía se avanza a paso de procesión.

Tres castillos para un solo Drácula: cuál es cuál

Antes de reservar nada, conviene saber qué esperar de cada sitio. Muchas guías y agencias mezclan los tres bajo la etiqueta de «castillo de Drácula», y hay quien acaba haciendo cientos de kilómetros por carreteras rumanas para ver algo que no era lo que tenía en la cabeza.

CastilloDóndeRelación con VladQué vas a ver
Brana 25 km de Brașovninguna documentadacastillo bien conservado con museo, el más masificado
CorvinoHunedoarahabría estado preso aquíenorme castillo gótico, el más espectacular de los tres
Poenarijunto a la carretera Transfăgărășanresidencia auténtica de Vladruina, subida por casi 1.500 escalones

Castillo de Bran: el que se vende como castillo de Drácula

Si en una agencia de viajes de Madrid o Barcelona te ofrecen «la excursión al castillo de Drácula», casi seguro que te llevan aquí. Bran está a unos 25 kilómetros al suroeste de Brașov, en Transilvania, justo en la antigua frontera con Valaquia, y es probablemente el monumento más visitado de todo el país. No se construyó como residencia: lo levantaron los sajones a partir de 1377 con un privilegio del rey Luis I de Hungría, como fortaleza que vigilaba el paso de montaña, frenaba el avance otomano y, de paso, cobraba aduana a los comerciantes.

Historia de Bran: de los caballeros teutónicos a la reina María

El castillo de piedra no fue lo primero que hubo en esta roca. En 1211 el rey Andrés II de Hungría cedió estas tierras a la Orden Teutónica para que protegiera el reino de los cumanos, y los caballeros levantaron en 1212 una fortaleza de madera llamada Dietrichstein. Duró poco: hacia 1225 la orden fue expulsada de Hungría y su fortaleza desapareció.

La piedra llegó después. Con un documento del 19 de noviembre de 1377, el rey Luis I de Hungría concedió a los sajones de Kronstadt, la actual Brașov, el privilegio de construir aquí un castillo de piedra. Los sajones lo pagaron y lo defendieron con sus propios medios, y durante siglos funcionó como aduana y como tapón del paso frente a los otomanos.

Pero el capítulo más interesante es el del siglo XX. Tras el Tratado de Trianón de 1920, Transilvania pasó a Rumanía, Brașov regaló el castillo a la casa real y Bran se convirtió en la residencia favorita de la reina María de Rumanía, que lo mandó reformar y amueblar a fondo. La reforma la dirigió el arquitecto checo Karel Zdeněk Líman, así que buena parte de lo que hoy fotografían los visitantes es obra suya.

El castillo lo heredó la hija de María, la princesa Ileana, que durante la Segunda Guerra Mundial montó allí un hospital. En 1948 el régimen comunista lo confiscó al expulsar a la familia real, y en 2006, tras un proceso de restitución, se devolvió al archiduque Domingo de Habsburgo-Lorena, hijo de Ileana, y a sus hermanas. El 1 de junio de 2009 los Habsburgo lo abrieron al público como el primer museo privado del país, con colecciones de arte y el mobiliario de la época de la reina.

Cómo es el castillo de Drácula de Bran, en Rumanía
Así es el castillo de Drácula de Bran, en Rumanía

¿Y Drácula?

Aquí toca ser sinceros: los historiadores coinciden en que entre el castillo de Bran y Vlad el Empalador no hay ninguna relación real, y tampoco hay pruebas de que Bram Stoker supiera siquiera que existía. Vlad pasó varias veces por el desfiladero de Bran en sus campañas, pero nunca fue suyo ni vivió en él. La etiqueta es puro marketing y funcionó porque, visto desde fuera, Bran es exactamente como uno se imagina el castillo de Drácula.

Eso no significa que no merezca la pena. Bran es un castillo precioso, con una historia interesante y muy bien situado junto a Brașov. Eso sí: míralo como el castillo de la reina María y no como la guarida del vampiro, y no saldrás decepcionado.

Información práctica: entradas, horarios y colas en Bran

  • Abre todo el año. Según la web oficial, del 1 de abril al 1 de noviembre abre de martes a domingo de 9:00 a 19:00 (hora de última entrada) y los lunes desde las 12:00; de noviembre a marzo la última entrada es a las 18:00. Hay días con cierre anticipado por eventos privados, así que mira el calendario antes de ir.
  • Entradas: la entrada estándar para adultos cuesta 120 lei (unos 23 €) y hay tarifas reducidas para mayores de 65, estudiantes y niños de 5 a 17 años. Las salas de tortura y el «túnel del tiempo» se pagan aparte o van incluidas en los combos con acceso rápido. Los precios cambian por temporadas y cada año, así que compruébalos en la web oficial antes de ir.
  • Las colas son el gran problema. Por dentro el castillo es estrecho, se sube por escaleras angostas y a mediodía se avanza a paso de procesión. Llega nada más abrir o en la última hora antes del cierre. Ojo con los lunes: como no abre hasta las 12:00, ese día la cola se concentra a mediodía.
  • A los pies del castillo hay un mercadillo lleno de recuerdos vampíricos. Es kitsch, pero con niños funciona.
  • El aparcamiento es de pago y en temporada alta está a rebosar.

Nuestro mejor consejo para Bran: combínalo con Râșnov, que queda de camino desde Brașov. Es una gran fortaleza campesina sobre una colina, recibe una fracción de los visitantes de Bran y las vistas son mejores. Juntos salen una excursión de un día muy tranquila desde Brașov.

Castillo de Hunedoara (castillo Corvino): el más espectacular de los tres

El castillo Corvino se alza en Hunedoara, sobre una roca junto al río Zlaști, y para mucha gente es el castillo más impresionante de Rumanía. En rumano lo llaman Castelul Corvinilor, el castillo de los Corvino, y también aparece como castillo de Hunyadi. Se construyó por fases: según las fuentes rumanas, una primera entre 1440 y 1446 y una segunda entre 1458 y 1480, con añadidos en los siglos XVII y XIX. Las obras las empezó en sus tierras Juan Hunyadi, voivoda de Transilvania, cuyo padre había recibido el dominio de Segismundo de Luxemburgo en 1409.

Está considerado uno de los castillos más grandes de Europa, de estilo gótico renacentista, con torres altísimas, almenas, un patio interior y tejados de colores. Dentro se visitan la Sala de los Caballeros, la Sala de la Dieta, la escalera de caracol y varias torres, entre ellas la Nebojsa, el último reducto defensivo, cuyo nombre significa «no tengas miedo».

Castillo Corvino de Hunedoara con tejados cónicos rojos y una gran torre cilíndrica
El castillo Corvino de Hunedoara es, a simple vista, el más impactante de los castillos rumanos. Foto: Pudelek, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

De casa solariega a castillo de cuento

La historia de Hunedoara es la de una familia que llegó hasta el trono de Hungría. El dominio lo recibió en 1409, de manos de Segismundo de Luxemburgo, el padre de Juan Hunyadi, y fue Juan quien lo convirtió en una auténtica fortaleza. Su hijo, Matías Corvino, llegó a rey de Hungría, y de él viene el sobrenombre Corvino que acabó dando nombre al linaje y al castillo.

Extinguida la familia, el castillo cambió de manos y fue decayendo. Lo decisivo fue la restauración del siglo XIX, hecha con el espíritu del historicismo romántico tras un incendio y décadas de abandono. De ahí viene su aspecto de cuento, con esos tejados cónicos de colores que mucha gente cree medievales. Hunedoara es, por tanto, tan fortaleza gótica como fantasía romántica de cómo debería ser un castillo, y eso forma parte de su encanto.

Si has buscado «castillo de Drácula Budapest», es por esto: en el parque Városliget de Budapest está el castillo de Vajdahunyad, construido para la exposición del milenio húngaro de 1896 y reconstruido en piedra entre 1904 y 1908, que reproduce en parte el castillo de Hunedoara. En su muro exterior hay incluso un busto de Béla Lugosi, el actor húngaro que dio vida a Drácula en la película de 1931. Es una visita estupenda si vas a Budapest, pero es una copia y nada tiene que ver con Vlad.

La relación con Vlad

Aquí el vínculo es más fuerte que en Bran. Según la información que se da en el propio castillo, Juan Hunyadi tuvo aquí preso a Vlad el Empalador; Hunyadi era entonces el gran jefe militar de Hungría y regente durante la minoría de edad del rey. Si esto es exacto en todos los detalles, los historiadores lo discuten, pero está mucho más cerca de la realidad que el marketing de Bran.

La pega de Hunedoara es la ubicación. Está en otra zona de Rumanía, a unos 280 kilómetros por carretera de Brașov y Bran, así que no se pueden combinar en un día. Si solo vas a ver un castillo y lo que buscas es el impacto visual, que sea este.

Poenari: el castillo donde vivió Vlad de verdad

Si lo que te interesa es el Vlad III el Empalador histórico y no el Drácula del cine, esta es tu dirección. Poenari es una ruina sobre un espolón rocoso encima del valle del Argeș, justo junto a la carretera Transfăgărășan, en la región histórica de Valaquia. Vlad la mandó reparar y la usó como una de sus residencias.

Lo que marca la visita es el acceso: se sube por una escalera de hormigón de 1.480 escalones encajada en la ladera. La subida lleva una media hora y es exigente. Arriba no hay salas amuebladas ni museo, solo restos de muros y torres y una vista enorme sobre el valle. Lo gestiona el Museo del Condado de Argeș y, según su web, abre todos los días de 10:00 a 18:00, con última subida a las 17:00; la entrada para adultos cuesta 30 lei (unos 6 €).

Restos de las murallas del castillo de Poenari sobre la escalera de hormigón, con figuras empaladas en primer plano que recuerdan a Vlad el Empalador
A la ruina de Poenari se sube por 1.480 escalones. Las figuras empaladas recuerdan de dónde le viene el apodo a Vlad. Foto: V.A. Zerva, Wikimedia Commons, CC0

Historia del castillo de Poenari

En este lugar ya hubo antes una fortaleza. A principios del siglo XIII los valacos levantaron aquí un castillo llamado Argeș, que con el tiempo quedó abandonado. El Poenari que conocemos es de mediados del siglo XV.

El año clave es 1459. Vlad el Empalador vio el potencial de aquella segunda fortaleza sobre un espolón vertical y la mandó reparar y reforzar. Pero no contrató a albañiles: puso a trabajar a las familias de boyardos valacos que había hecho arrestar, es decir, a sus rivales políticos, y muchos murieron en la obra. Poenari pasó a ser una de sus principales fortalezas.

Tras la muerte de Vlad el castillo perdió importancia. En la primera mitad del siglo XVI fue abandonado y en el XVII ya era una ruina. La naturaleza hizo el resto: el 13 de enero de 1913 un corrimiento de tierras provocado por un terremoto arrastró parte del castillo al río y los terremotos de 1940 y 1977 causaron más daños. Lo que ves hoy arriba es solo un fragmento de lo que hubo.

Precisamente por eso Poenari es la mejor opción si buscas ambiente. Viene una fracción de la gente que va a Bran y desde arriba se entiende perfectamente por qué alguien eligió este sitio. Comprueba antes de ir si la escalera está abierta: de vez en cuando la cierran por osos en la zona o por obras.

Quién fue Vlad el Empalador y qué tiene que ver con Drácula

Vlad III, apodado Țepeș, es decir, el Empalador, fue un príncipe de Valaquia del siglo XV famoso por sus crueles ejecuciones en la estaca y, a la vez, por su lucha contra el Imperio otomano. En Rumanía buena parte de la gente lo ve como un héroe nacional y no como un monstruo, algo que sorprende a cualquiera que llegue con la imagen de las películas de terror.

Bram Stoker, en 1897, solo le tomó prestado el nombre. El apelativo Drácula, «hijo del dragón», le venía a Vlad de su padre, miembro de la Orden del Dragón. Stoker situó a su personaje en Transilvania, pero su conde tiene poquísimo que ver con el Vlad histórico, y con el castillo de Bran todavía menos.

Cómo llegar a los castillos de Drácula desde España

  • Bran: lo más fácil es ir desde Brașov. Desde la estación de autobuses número 2 de Brașov salen autobuses hacia Bran y Moieciu cada media hora entre semana y cada hora los fines de semana; el trayecto dura unos 50 minutos. En coche son unos 30 kilómetros. Brașov es, además, la mejor base para varios días. Desde Bucarest son unos 160 kilómetros, dos horas y media en coche, o tren a Brașov y allí autobús: es la clásica «excursión al castillo de Drácula desde Bucarest».
  • Castillo Corvino: en Hunedoara, a la que se llega en tren o en coche desde Deva o Sibiu (unos 140 kilómetros por carretera desde Sibiu). Cuenta con que es una excursión aparte.
  • Poenari: en coche por la carretera Transfăgărășan, subiendo por la vertiente sur desde Curtea de Argeș, a unos 25 kilómetros. Sin coche es prácticamente imposible llegar. El tramo alto de la Transfăgărășan cierra por nieve normalmente de finales de octubre a finales de junio; Poenari queda en el tramo bajo del lado sur, pero en invierno no podrás seguir por el puerto hacia Sibiu.

Desde España es un viaje fácil, en buena parte porque la comunidad rumana en España es enorme y hay muchas rutas directas. A Bucarest vuelan, según las listas de rutas de los aeropuertos, compañías como Wizz Air, Ryanair o TAROM desde Madrid, y hay vuelos desde Barcelona, Valencia, Málaga, Alicante, Sevilla, Zaragoza, Castellón y otras ciudades. Cluj-Napoca tiene conexión con Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Alicante, Castellón y Zaragoza, y Sibiu con Madrid. El nuevo aeropuerto de Brașov-Ghimbav, el más cercano a Bran, tiene anunciadas rutas desde Valencia, Barcelona y Madrid para el invierno 2026/27. Las rutas cambian cada temporada, así que confírmalas en la web de la aerolínea. Rumanía es parte de la UE y del espacio Schengen, así que basta con el DNI; la moneda es el leu (RON) y la hora va una por delante de la española. Una vez allí, lo más práctico es alquilar coche: las distancias son largas y el transporte público entre castillos es lento.

Otros castillos y palacios de Rumanía que merecen el desvío

Si ya estás en Transilvania por Drácula, sería una pena ver solo un castillo. Estos compensan el desvío y en casi todos encontrarás una fracción de la gente que hay en Bran.

Castillo de Peleș, en Sinaia

Justo lo contrario de las fortalezas defensivas: un palacio neorrenacentista, residencia de verano de los reyes de Rumanía, construido entre 1873 y 1914 e inaugurado oficialmente en 1883, cuando la obra principal ya estaba terminada aunque las ampliaciones siguieron décadas. Tiene más de 170 estancias y treinta cuartos de baño, y entre sus materiales hay hasta cuero de Córdoba. Lo más curioso es la parte técnica: Peleș suele presentarse como el primer castillo del mundo abastecido por completo con electricidad de su propia central, construida en la misma finca. Sinaia está a unos 48 kilómetros de Brașov, así que puedes juntarlo con Bran en una misma ruta.

Fortaleza de Făgăraș

Una fortaleza enorme rodeada de foso de agua, entre Brașov y Sibiu, cuya construcción empezó en 1310 sobre una fortificación de madera y tierra del siglo XII. Tiene también un capítulo oscuro reciente: en 1950 el régimen comunista la convirtió en cárcel para presos políticos. Pasaron por ella unas cinco mil personas, muchas fueron torturadas y, según los datos disponibles, 161 presos murieron por las condiciones de reclusión, aunque antiguos presos hablan de cifras más altas. Tras la restauración de 1965 a 1977, hoy alberga un museo.

Fortaleza de Râșnov y Dino Parc

Una fortaleza campesina sobre una colina entre Brașov y Bran, con muchos menos visitantes y mejores vistas que Bran. Justo debajo está el Dino Parc Râșnov, que se anuncia como el mayor parque de dinosaurios del sureste de Europa y es la forma más sencilla de que el día de castillos también sea un plan para los niños.

Cueva de Valea Cetății

Una cueva visitable muy cerca de Râșnov, con una sala subterránea donde se celebran conciertos. Dentro hay unos diez grados durante todo el año, así que es una parada que se agradece en pleno verano.

Palacio Bánffy, en Bonțida

Una casa señorial barroca a unos 30 kilómetros de Cluj-Napoca a la que llaman el Versalles de Transilvania. Durante el comunismo se fue cayendo a trozos y hoy se restaura poco a poco, así que la verás medio en ruinas. Precisamente ahí está su encanto. Si vuelas a Cluj, te queda a mano.

Castillo Sturdza, en Miclăușeni

Una residencia neogótica en Moldavia, al este del país, que parece sacada de un cuento y queda fuera de las rutas turísticas habituales. Vale la pena si recorres Rumanía de punta a punta y no quieres quedarte solo en Transilvania.

Lo que cuentan las leyendas sobre Drácula

Alrededor de Bran circulan varias historias que se venden como históricas aunque solo comparten el nombre con la historia. Merece la pena conocerlas, porque las oirás allí mismo en boca de guías y vendedores de recuerdos.

  • Que Vlad estuvo preso o vivió aquí. No está documentado. Vlad pasó por la zona de Bran en sus campañas militares, pero nunca fue dueño del castillo ni residió en él. Durante un tiempo se creyó que había estado encerrado aquí tras su captura en 1462, pero hoy los historiadores sitúan su cautiverio en Hungría.
  • Que Stoker ambientó aquí la novela. Stoker nunca estuvo en Transilvania y la descripción del castillo en la novela no coincide con Bran. No hay pruebas de que supiera que existía.
  • Que se ha llamado castillo de Drácula desde siempre. El apodo es comercial y surgió en el siglo XX, cuando quedó claro lo bien que sale Bran en las fotos.
  • Que Vlad bebía sangre. El vampirismo lo añadió Stoker. Al Vlad histórico se le reprochaba empalar a sus enemigos, no beberse su sangre.

Los propios rumanos tienen una relación ambivalente con todo este negocio: deja dinero, pero eclipsa la historia real del país y el hecho de que aquí casi todo el mundo ve a Vlad como un defensor frente a los otomanos.

Dónde alojarse para ver el castillo de Drácula

Como los tres castillos están cada uno en una punta, no hay una base que valga para todo. Elige según lo que de verdad quieras ver.

Brașov: la mejor opción para Bran

Si vas sobre todo por Bran, alójate en Brașov. Es una ciudad preciosa, con la Iglesia Negra y la plaza del Consejo (Piața Sfatului), tiene la mejor oferta de alojamiento de Transilvania y Bran queda a unos 30 kilómetros por carretera. Desde aquí llegas también a Râșnov, a los montes Bucegi y a Sighișoara, así que da para una base de tres o cuatro días.

  • El casco histórico, para el ambiente y el plan de noche, aunque cuenta con dejar el coche en un aparcamiento de pago.
  • Los barrios al pie del monte Tâmpa, más tranquilos y baratos, y a un paseo del centro.

Bran y alrededores: si quieres ser el primero en la taquilla

En el propio pueblo de Bran y en el vecino Moieciu hay muchas pensiones y apartamentos, y algo más lejos, a unos 30 kilómetros por carretera, está la estación de montaña de Predeal. La ventaja es una sola, pero decisiva: estarás en el castillo nada más abrir, antes que las excursiones de un día desde Brașov y Bucarest. La pega es que, en cuanto cierra el castillo, el pueblo se vacía y apenas hay nada que hacer.

Hunedoara y Deva: para el castillo Corvino

El castillo Corvino está en una zona completamente distinta del país, así que no lo combinarás con Bran. Puedes dormir en la propia Hunedoara, con poca oferta, o en Deva, muy cerca, o hacer una parada en el camino entre Sibiu y Timișoara.

Curtea de Argeș y Sibiu: para Poenari

A Poenari se va por la carretera Transfăgărășan. Por el lado sur la base más cercana es Curtea de Argeș; por el norte, Sibiu, que además es una de las ciudades más bonitas de Rumanía. Si quieres vivir la carretera con calma, también puedes dormir junto al lago Bâlea, arriba del todo, pero hay que reservar con mucha antelación.

El plan más sensato para cuatro días: tres noches en Brașov con excursiones a Bran, Râșnov y los Bucegi, luego cruzar por la Transfăgărășan con parada en Poenari y la última noche en Sibiu. Deja el castillo Corvino para otro viaje: meterlo en esta ruta supone un día más solo para estar sentado en el coche. Y como la Transfăgărășan solo está abierta entera en verano, este plan funciona de finales de junio a octubre.

El alojamiento en Brașov, Bran y los alrededores de la Transfăgărășan lo puedes comparar en un mismo mapa a través de Stay22. En temporada alta y en torno a Halloween reserva con tiempo, porque Bran se llena por completo.

Cuándo ir al castillo de Drácula

  • Mayo, junio y septiembre son los mejores meses: buen tiempo, todo abierto y menos agobio que en pleno verano.
  • Julio y agosto traen las colas más largas en Bran y los precios más altos en Brașov.
  • En torno a Halloween Bran organiza eventos temáticos, con entradas especiales la última semana de octubre y una noche del 31 que se agota, y está a reventar. O vas precisamente por eso, o evita esas fechas.
  • El invierno es tranquilo en Bran y el castillo nevado luce más que nunca, pero el tramo alto de la Transfăgărășan está cerrado, así que la ruta Poenari–Sibiu por el puerto no es posible.

Qué más añadir al viaje

  • Brașov, con la Iglesia Negra y la plaza del Consejo, la mejor base de Transilvania.
  • Râșnov, la fortaleza campesina de camino a Bran.
  • Sighișoara, ciudad amurallada Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO donde, según la tradición, nació Vlad.
  • Peleș, en Sinaia, un palacio neorrenacentista que es lo opuesto a los castillos defensivos y uno de los más bonitos de Europa.
  • Sibiu y las iglesias fortificadas sajonas de los alrededores.

Si vas a Rumanía con botas de montaña, te interesa también nuestra guía de las montañas de Rumanía, con los macizos de los Cárpatos que rodean Brașov y la Transfăgărășan.

Preguntas frecuentes sobre el castillo de Drácula

¿El castillo de Bran es de verdad el castillo de Drácula?No. Los historiadores coinciden en que entre el castillo de Bran y Vlad el Empalador no hay ninguna relación documentada, y tampoco hay pruebas de que Bram Stoker conociera el castillo. La etiqueta es comercial y nació porque Bran, visto desde fuera, es exactamente como uno se imagina el castillo de Drácula. Aun así, es un castillo bonito, con la historia de la reina María detrás.

¿Dónde está el castillo de Drácula real?Si por «real» entiendes el que usó el Vlad histórico, es Poenari, una ruina sobre la carretera Transfăgărășan, en Valaquia, que Vlad mandó reparar y usó como residencia. También tiene más vínculo que Bran el castillo Corvino de Hunedoara, donde según lo que se cuenta en el propio castillo Juan Hunyadi tuvo preso a Vlad. El castillo del conde de la novela de Stoker, en cambio, es ficción.

¿Cómo llegar al castillo de Bran desde Brașov o desde Bucarest?Bran está a unos 25 kilómetros en línea recta al suroeste de Brașov, unos 30 por carretera. Desde la estación de autobuses número 2 de Brașov salen autobuses cada media hora entre semana y cada hora el fin de semana, y tardan unos 50 minutos. Desde Bucarest son unos 160 kilómetros, dos horas y media en coche, o tren hasta Brașov y allí el autobús. Si quieres quedarte varios días, Brașov es la mejor base.

¿Cuánto cuesta la entrada al castillo de Drácula?En Bran la entrada estándar para adultos cuesta 120 lei, unos 23 €, con descuentos para mayores de 65, estudiantes y niños, y combos más caros con acceso rápido, salas de tortura y túnel del tiempo. En Poenari la entrada de adulto es de 30 lei, unos 6 €. Los precios se revisan cada año, así que compruébalos en las webs oficiales antes de ir.

¿Cuántos escalones hay que subir en Poenari?1.480. La subida por la escalera encajada en la ladera lleva una media hora y es exigente. Arriba no hay salas amuebladas, solo restos de muros y torres y la vista sobre el valle del Argeș. Antes de ir comprueba que la escalera esté abierta, porque a veces la cierran por osos o por obras; la última subida es a las 17:00.

¿Cuándo hay menos gente en Bran?Nada más abrir y en la última hora antes del cierre. El castillo es estrecho por dentro y a mediodía se avanza a paso de procesión. Los lunes abre a las 12:00, así que ese día la gente se acumula a mediodía. Por estaciones, lo más tranquilo es el invierno; en cambio, en torno a Halloween se llena por los eventos temáticos.

¿Se pueden ver Bran y el castillo Corvino en un solo día?No. Hunedoara, donde está el castillo Corvino, queda en otra zona de Rumanía, a unos 280 kilómetros por carretera de Brașov y Bran. Son dos excursiones distintas y conviene tenerlo en cuenta al planificar la ruta.

¿De quién es hoy el castillo de Bran?Tras la confiscación de 1948, en 2006 se devolvió mediante un proceso de restitución a los descendientes de la princesa Ileana. Desde 2009 lo gestiona la familia Habsburgo y está abierto al público como museo, con colecciones de arte y muebles de la época de la reina María.

Potřebujete pomoct s cestováním?

  • Ubytování 🏨
    Vyberte si to nejlepší ubytování, ať už jste kdekoliv, přes Booking.com.
  • Půjčení auta 🚗
    Auto si snadno najdete přes Booking.com, kde máte často slevu díky ubytování, nebo Rentalcars.com, kde porovnáte nabídky většiny půjčoven.
  • Zážitky 🎟️
    Přes GetYourGuide.com si vyberete z nejrůznějších výletů i zážitků po celém světě, navíc se zrušením zdarma do 24 h předem.
← Volver a los artículos

Dónde más puedes encontrarnos