España · 23.8.2026

Centro histórico de Valencia: ruta a pie paso a paso por el casco antiguo

Katedrála ve Valencii

Aktualizováno 21.9.2026

El centro histórico de Valencia es de los pocos cascos antiguos de España que se recorren enteros antes de comer sin dejarse nada importante por el camino. Aquí se llama Ciutat Vella, cabe entero en el arco del viejo cauce del Turia, es plano y no tiene ni una cuesta. De la puerta de la muralla del norte a la del oeste hay poco más de dos kilómetros, y entre medias caben una catedral gótica, un cáliz que muchos tienen por el Santo Grial, una lonja con sello de la UNESCO y un mercado que en realidad es un monumento.Te llevamos parada por parada: por dónde empezar, qué hay entre un punto y el siguiente, cuánto tiempo pide cada uno, dónde se paga entrada y qué días te encuentras la puerta cerrada.

En resumen: ruta por el centro histórico de Valencia

  • La vuelta completa son unos dos o tres kilómetros y no tiene desnivel. En tres horas la haces; en un día entero la disfrutas.
  • Empieza en las Torres de Serranos, la puerta norte. Es la entrada más lógica a la Ciutat Vella y se puede subir arriba.
  • La catedral está en la plaza de la Almoina y se construyó durante tanto tiempo que tiene gótico, renacimiento y una capilla barroca unos al lado de otros.
  • El Santo Cáliz tiene capilla propia dentro de la catedral. El cáliz lo donó Alfonso V de Aragón en 1436 y Benedicto XVI lo usó en la misa de Valencia de 2006.
  • La Lonja de la Seda se levantó entre 1482 y 1533 y es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1996.
  • El Mercado Central tómatelo como edificio, no solo como almuerzo. Abre de lunes a sábado de 7.30 a 15.00, así que solo encaja en la ruta por la mañana.
  • Las Torres de Quart cierran el círculo por el oeste. Son más toscas y mucho menos visitadas que las Serranos.
  • Entradas: los monumentos municipales (Serranos, Quart, Lonja, Almoina) cuestan 2 € y 1 € la reducida, y son gratis los domingos y festivos. El Mercado Central no cobra. La catedral va aparte y es bastante más cara.
  • Ve por la mañana. Entre las nueve y las once las calles están frescas y tranquilas; a partir del mediodía el centro se llena y el sol cae a plomo sobre unas plazas que no tienen sombra.

Dónde empezar la ruta por el centro histórico de Valencia

La Ciutat Vella no tiene una puerta principal por la que se entre, tiene dos que se conservan, y una de ellas funciona mucho mejor como punto de partida. Nosotros arrancamos siempre en las Torres de Serranos, en el borde norte, por dos razones muy prácticas. La primera es que así la ruta va del borde al centro y sale otra vez por el lado contrario, sin volver nunca sobre tus pasos. La segunda es que llegar hasta allí es facilísimo desde el jardín del Turia.El jardín del Turia, el antiguo cauce convertido en franja verde, rodea el casco antiguo por el norte y por el oeste. Para esta ruta te interesa solo como acceso: vengas de donde vengas, bajas al cauce, caminas un rato por el fondo del río y sales justo debajo de las Torres de Serranos. Es el paseo más agradable de la ciudad porque vas a la sombra de los árboles y no cruzas ni un semáforo.Si vienes en metro, busca las estaciones del borde norte del centro y haz el resto andando. Y si llegas desde el sur —en AVE a Joaquín Sorolla o en Cercanías a la Estació del Nord, las dos a un paseo del extremo sur de la Ciutat Vella—, dale la vuelta a la ruta y hazla al revés: Mercado Central y Lonja primero, luego la catedral y al final las puertas. Funciona igual de bien, con una condición: el mercado tendrás que verlo muy temprano, porque a las tres de la tarde ya está cerrado.
Consejo: sal poco después de las nueve de la mañana. A esa hora las calles de la Ciutat Vella siguen en sombra, las cafeterías de las plazas están abriendo y delante de la catedral todavía no hay grupos con guía. La diferencia con la una del mediodía es enorme, y no hablamos solo de la temperatura.
Calle del centro histórico de Valencia

La ruta paso a paso: siete paradas por el casco antiguo

Este es el esqueleto del paseo. Los tiempos son orientativos y cuentan con que no vas con prisa y con que en algún punto te sientas a tomar café. Las distancias entre paradas son cortas, casi siempre unos minutos por callejones estrechos en los que es fácil perderse, que es por cierto la mejor parte del plan. Seis de las paradas tienen sección propia más abajo; la séptima, la plaza Redonda, es una parada intermedia que te pilla de camino entre la catedral y la Lonja.
#ParadaQué ves aquíTiempoHasta el siguiente punto
1Torres de SerranosPuerta de la muralla, subida a las almenas, vistas del jardín del Turia y de los tejados de la Ciutat Vella30 a 40 min8 min a pie
2Plaza de la VirgenPlaza con basílica y fuente, el núcleo histórico de la ciudad20 min1 min
3Catedral y MigueleteInterior, capilla del Santo Cáliz, subida a la torre60 a 90 min7 min
Plaza Redonda (parada intermedia)Placita circular, tiendas, paso hacia el sur del centro15 min4 min
4La Lonja de la SedaSala de Contratación con columnas helicoidales, patio de los naranjos, torre45 min2 min
5Mercado CentralEstructura de hierro, cúpulas acristaladas, vidrieras, paradas (solo por la mañana)30 min12 min
6Torres de QuartPuerta oeste, marcas de la artillería, subida a lo alto30 minfin de la ruta
Sumado todo salen algo menos de cuatro horas de reloj, que en la práctica se traducen en una mañana y un trozo de tarde. Si tienes más tiempo, reserva una hora entre la catedral y la Lonja para perderte: justo ahí está la parte del casco antiguo con los callejones más estrechos y las puertas más bonitas.

1. Torres de Serranos: la puerta por la que se entra al casco antiguo

Cuando estás debajo cuesta creer que aquello fuese una obra defensiva. Las Torres de Serranos son dos torreones poligonales unidos por un paso que formaba parte de la muralla medieval. De la muralla en sí no queda nada, desapareció cuando la ciudad se extendió, y de todo aquel cinturón solo sobreviven dos puertas. Esta es la más vistosa de las dos.Desde la calle parecen casi un decorado, porque están solas en el borde de la plaza y detrás se abre el jardín. Lo interesante es verlas por detrás, desde el lado de dentro: ahí la puerta no tiene muro y queda a la vista la sección completa de escaleras y galerías, así que se entiende de golpe cómo está construida. Se puede subir, y desde arriba tienes la franja verde del Turia por un lado y el mar de tejados de la Ciutat Vella por el otro. Es la mejor panorámica del centro por el mínimo esfuerzo, porque la escalera es corta y ancha.A nosotros lo que más nos sorprendió fue lo vacío que está esto a primera hora. La mayoría de los visitantes va directa a la catedral y despacha las torres desde fuera, sin subir. Si llegas poco después de la apertura, es muy probable que tengas la terraza casi para ti.Horario y entrada (comprobados en septiembre de 2026): de lunes a sábado de 10 a 19 h y domingos y festivos de 10 a 14 h, con último acceso media hora antes del cierre. La entrada general cuesta 2 € y la reducida 1 €, y los domingos y festivos es gratuita. Cierran el 1 y el 6 de enero, el 1 de mayo y el 25 de diciembre.
Torres de Serranos, puerta gótica de dos torres en el borde del centro histórico de Valencia
Las Torres de Serranos, la puerta norte de la Ciutat Vella. Foto: MCAE Consulting, Wikimedia Commons, CC0
Ojo con los datos: las tarifas y los horarios de los monumentos municipales cambian con la temporada y en días señalados hay régimen especial. Antes de ir, confírmalos en visitvalencia.com. Copiar cifras de artículos de terceros es la forma más rápida de meter la pata.

2. Plaza de la Virgen: la plaza donde empezó la ciudad

De la puerta a la catedral hay pocos minutos y el camino pasa exactamente por el tipo de callejón por el que uno viaja a los cascos antiguos: estrecho, en sombra, con ropa tendida en los balcones y puertas de talleres que llevan ahí toda la vida. Y entonces el espacio se abre de golpe y estás en la plaza de la Virgen.Este es el corazón del centro histórico. La plaza está rodeada de soportales y mesas de bar, en el medio hay una fuente y a su alrededor se juntan tres de los edificios que más pesan en la ciudad: la basílica de la Virgen de los Desamparados, el costado de la catedral y la sede del Tribunal de las Aguas, el tribunal consuetudinario que resuelve los pleitos de riego de la huerta. Se reúne al aire libre, en la misma puerta de la catedral, y es una de esas cosas que parecen montadas para el turista y no lo son: sesiona todos los jueves a las doce del mediodía.A dos pasos, en la plaza de la Almoina, se baja al subsuelo arqueológico. Bajo el pavimento se conservan superpuestas las capas de la ciudad romana, la visigoda y la islámica, y se recorre por pasarelas de vidrio por encima de los restos. Es una parada corta, pero si quieres entender por qué la catedral está justo en ese punto y no en otro, merece los veinte minutos. Ojo: el centro arqueológico de la Almoina figura cerrado temporalmente por obras, así que compruébalo antes de contar con él.

3. La catedral de Valencia: gótico con cuatro siglos pegados encima

La catedral es la parada de toda la ruta en la que más se alarga el reloj. Está en la plaza de la Almoina y su estilo de fondo es el gótico valenciano, solo que se construyó y se reformó durante tanto tiempo que acabó teniendo también elementos románicos, del gótico francés, renacentistas, barrocos y neoclásicos. Donde mejor se ve es por fuera: dale la vuelta entera y te encuentras tres fachadas que parecen de tres edificios distintos, con la portada románica en un lado y el acceso barroco, cargadísimo, en el otro.Por dentro es más luminosa y menos recargada de lo que uno espera. La nave central es alta, el coro respira y las capillas laterales se recorren bastante rápido. Cuenta con que hacia el mediodía hay cola en el acceso, porque es la hora a la que llegan casi todos los grupos organizados. Nosotros entramos a las nueve sin esperar nada; a la una de la tarde la fila daba media plaza.Horarios y precios (comprobados en catedraldevalencia.es, septiembre de 2026): la visita cultural abre de lunes a viernes de 10.30 a 18.30 y los sábados de 10.30 a 17.30 en temporada baja, y de lunes a sábado de 10.30 a 18.30 entre el 1 de julio y el 30 de septiembre. Los domingos abre solo por la tarde, de 14 a 17.30 en invierno y de 14 a 18.30 en verano. La entrada general cuesta 12 € con audioguía, la reducida 6 €, y los menores de 8 años entran gratis. El último acceso es media hora antes del cierre.La catedral de Valencia y el campanario del Miguelete

El Miguelete: la torre a la que se sube

El campanario de la catedral, el Miguelete (Micalet en valenciano), está en la esquina de la fachada principal y es la referencia visual de todo el casco antiguo. Es octogonal, de piedra y se puede subir por una escalera de caracol. Visit València habla de 207 escalones; otras fuentes cuentan alguno más o alguno menos, así que prepara las piernas y olvídate del recuento exacto.La escalera es estrecha y en algún tramo coinciden los que suben con los que bajan, lo cual pide paciencia. La recompensa es ver el centro histórico desde arriba: se entiende de un vistazo lo compacta que es la Ciutat Vella, dónde termina y dónde empieza la ciudad moderna. Y sobre todo es ahí donde por primera vez ves dibujada la forma de tu propia ruta.
Apunte práctico: a la catedral y al Miguelete se entra por sitios distintos y con entradas distintas —la torre cuesta unos 3 € aparte y abre a diario, aproximadamente de 10 a 18.45, entre el 1 de marzo y el 30 de noviembre—. Si quieres las dos cosas, haz primero el interior y deja la torre para el final: después de subir no te van a quedar ganas de audioguía.

El Santo Cáliz: el cáliz que donó un rey de Aragón

Esta es la parte de la catedral por la que mucha gente entra, y a la vez sobre la que las guías escriben con más cuidado. En una de las capillas, la antigua sala capitular, está expuesto el Santo Cáliz, la copa que muchos consideran el auténtico Santo Grial, es decir, el vaso de la Última Cena.Lo que sí se puede documentar es esto. El cáliz lo donó a la catedral Alfonso V de Aragón en 1436 y desde entonces no se ha movido de Valencia. Su parte superior, una copa de piedra oscura, podría datarse en el siglo I según las estimaciones de los especialistas, mientras que el pie de oro, las perlas y las piedras del engaste son añadidos medievales. Y como la Iglesia nunca ha cerrado ni ha desmentido oficialmente la cuestión de la reliquia, se usa en el culto: Benedicto XVI celebró misa con él en Valencia en 2006.Aquí las expectativas y la realidad se separan bastante, y lo decimos sin ninguna ironía. La capilla es pequeña, el cáliz es pequeño y está tras un cristal en una hornacina bien iluminada. Quien llegue esperando una escena de película se va a quedar descolocado un minuto. Quien se siente en un banco y deje caer la idea de que la gente lleva casi seiscientos años viniendo a mirar este objeto, sale con otra cosa en la cabeza. Nosotros nos acordamos más de esa capilla que de la nave principal.
Capilla del Santo Cáliz en la catedral de Valencia con el cáliz expuesto
La capilla del Santo Cáliz en la catedral de Valencia. Foto: Fernando Pascullo, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

4. La Lonja de la Seda: la bolsa de la seda y el único Patrimonio Mundial del centro

La Lonja de la Seda, la Llotja de la Seda en valenciano, es literalmente eso: la lonja donde se contrataba la seda. Un edificio comercial de cuando Valencia era uno de los puertos más ricos del Mediterráneo y el negocio de la seda pagaba todo lo demás. Es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1996 y el único bien de la lista que hay dentro del centro histórico.Se construyó entre 1482 y 1533 a partir del proyecto del maestro de obras Pere Compte y tiene tres partes: la sala de contratación, el pabellón del Consulado del Mar y la torre central. La fuerte es la sala. Se llama Sala de Contratación y la sostiene una hilera de columnas helicoidales altísimas que parecen cogidas por los dos extremos y retorcidas, y que arriba se abren en nervios como palmeras. Se levantó entre 1483 y 1498, es decir, en quince años, y está tan orgullosa de ello que lo lleva escrito en la pared con una inscripción latina: Inclita domus sum annis aedificata quindecim, «soy una casa ilustre construida en quince años».Detrás de la sala se sale al patio de los naranjos, donde puedes sentarte a la sombra, y una escalera sube a la torre. En la planta del pabellón del Consulado hay un artesonado dorado que mucha gente se pierde porque no sabe que se puede subir. Súbelo.Dos datos que ayudan a encajarla en la mañana. Uno: la Lonja abre de lunes a sábado de 10 a 19 h y domingos y festivos de 10 a 14 h, la entrada cuesta 2 € (1 € la reducida) y los domingos y festivos es gratis. Dos: está justo enfrente del Mercado Central, cruzando la calle. Las dos paradas se hacen seguidas y no hay forma de equivocarse.

5. Mercado Central: un mercado que se visita por el edificio

Del Mercado Central, el Mercat Central, casi siempre se habla como del sitio al que se va a comer. Nosotros lo metemos en la ruta por otro motivo: es una de las construcciones más bonitas del centro histórico y, aunque no compres ni una naranja, merece que lo cruces.Es una nave grande de modernismo valenciano, de cuando por primera vez se construía con columnas de hierro fundido y vidrio y los arquitectos se lo estaban pasando en grande. La estructura metálica sostiene unas cúpulas acristaladas por las que entra la luz del día, las paredes tienen vidrieras de colores y cerámica, y el interior es un único espacio abierto sin tabiques. Cuando entras desde la Lonja, lo primero que haces es mirar hacia arriba. Lo hace todo el mundo.El detalle práctico que decide el orden de las paradas: el mercado abre de lunes a sábado de 7.30 a 15.00 y los domingos está cerrado. Traducido, solo entra en el paseo si lo colocas por la mañana o justo después del mediodía. Quien llegue a las cuatro de la tarde se encontrará la puerta bajada y tendrá que conformarse con la fachada, que es bonita, pero es que por dentro quita el hipo. Entrar no cuesta nada.La hora se nota mucho. Hasta las diez es cuando está más vivo, porque es cuando compran los del barrio; después llegan los visitantes con la cámara y hacia las dos los paradistas empiezan a recoger. A nosotros lo que mejor nos funcionó fue aparecer poco después de las nueve: la nave todavía trabaja y se fotografía bien, porque la luz entra oblicua por las cúpulas.
Interior del Mercado Central de Valencia con la estructura de hierro, las cúpulas acristaladas y las paradas
El Mercado Central de Valencia, una nave modernista de hierro y vidrio. Foto: Diego Delso, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

6. Torres de Quart: la segunda puerta y el final del círculo

Del mercado se tira hacia el oeste y en unos diez minutos de caminata llegas a las Torres de Quart, la otra puerta de la muralla que sigue en pie. Es una construcción muy distinta de las Serranos aunque cumpliera la misma función. Las Serranos son la versión de gala; las Quart son puro trabajo militar: dos torreones cilíndricos enormes, adorno casi ninguno y piedra a la vista.Lo que más llama la atención está en la fachada que mira hacia fuera de la ciudad. La piedra está sembrada de cráteres y desconchones que aquí se atribuyen a la artillería de los asedios. En ningún otro punto de Valencia se ve de forma tan concreta que la muralla no era decorativa. A las torres también se sube, como en las Serranos, y desde arriba se domina la mitad oeste del casco antiguo.Las Quart son la parada menos visitada de toda la ruta, y justo eso es lo que las hace buenas. Mientras en la catedral vas esquivando grupos, aquí nos cruzamos con dos personas en la terraza. También es buen sitio para terminar: a un paso empieza el Carmen (el Carme), con sus cafeterías, así que te sientas y das el día por bueno. Horario y precio son los mismos que en las Serranos —de lunes a sábado de 10 a 19 h, domingos y festivos de 10 a 14 h, 2 € y gratis en domingo—, con una salvedad que conviene saber: los días de lluvia cierran la subida por seguridad.
Torres de Quart en Valencia, los dos torreones cilíndricos de piedra de la puerta oeste
Las Torres de Quart, la puerta oeste del casco antiguo. Foto: Zarateman, Wikimedia Commons, CC0
Consejo sobre el orden: las dos puertas funcionan también al revés, empezando en Quart y acabando en Serranos. La diferencia está en la luz. Las Serranos son más agradecidas por la mañana, porque el sol da de lleno en su fachada labrada; las Quart lo son al atardecer. Si vas a hacer fotos, gira la ruta en consecuencia.

Qué más merece una parada en el centro histórico

Las seis paradas de arriba son la columna vertebral. Si tienes más tiempo o vuelves a Valencia, puedes engancharle estas cosas sin desviarte más de unos cientos de metros:
  • El Museo de la Seda (Colegio del Arte Mayor de la Seda), la sede del viejo gremio sedero al sur del centro. Complementa muy bien la Lonja, porque explica con qué se comerciaba exactamente en aquella sala.
  • La plaza del Ayuntamiento, la gran plaza con el consistorio y la sede de Correos en el borde sur de la Ciutat Vella. Arquitectónicamente es otra Valencia distinta de la de los callejones de la catedral: finales del XIX y principios del XX a todo trapo.
  • La plaza Redonda, la placita circular escondida entre casas a la que se entra por tres pasadizos. Es facilísimo pasar de largo aunque vayas a medio metro de ella.
  • El barrio del Carmen (el Carme), la parte noroeste del casco antiguo, con el mejor arte urbano y las calles más estrechas. No es un monumento, es ambiente.
  • La plaza de Toros, junto a la estación del Norte. Mucha gente la busca como «el coliseo de Valencia», porque el edificio circular de ladrillo lo parece. Teatro romano de verdad no hay en la ciudad: el que se conserva está en Sagunto, a una media hora de tren hacia el norte.

Cuándo recorrer el casco antiguo y qué evitar

El centro histórico de Valencia tiene una característica que conviene tener clara de antemano: es pequeño y buena parte de él no tiene sombra. La plaza de la catedral, la explanada de la Lonja y el espacio delante de las Torres de Serranos están abiertos, y en verano al mediodía no hay ninguna razón para estar allí. Los callejones que los unen, en cambio, son sombríos y frescos, así que te dará la sensación de que el tiempo cambia cada cincuenta metros.De ahí sale un horario muy simple. De nueve a doce haz las partes al aire libre: las puertas, las plazas, las subidas a las torres. Hacia el mediodía métete en los interiores, es decir, en la catedral y en la Lonja. A partir de las tres el centro está en su momento más silencioso, con parte del comercio cerrado, y no vuelve a animarse hasta el atardecer. Ese bajón se aprovecha estupendamente para pasear por el Carmen, que es cuando menos gente te vas a cruzar.El domingo merece párrafo aparte, porque rompe la ruta por los dos extremos. A favor: los monumentos municipales —Serranos, Quart, la Lonja y la Almoina— no cobran entrada los domingos ni los festivos, así que cuatro de las paradas te salen gratis. En contra: esos mismos monumentos cierran a las 14 h en lugar de a las 19 h, la catedral no abre hasta las dos de la tarde (la visita cultural, no las misas) y el Mercado Central está cerrado todo el día. Si vas en domingo, la única secuencia que funciona es empezar pronto por las puertas y la Lonja aprovechando la gratuidad, dejar la catedral para después de comer y asumir que el mercado lo verás por fuera. Y si el mercado te importa, cambia el domingo por el sábado.Dos detalles prácticos que sacamos de nuestra propia experiencia. Uno: llévate algo para cubrirte los hombros, porque con tirantes y pantalón corto puedes tener problemas para entrar en la catedral. Dos: el pavimento de la Ciutat Vella es irregular y está pulido por los siglos, así que las sandalias de suela lisa resbalan bastante más de lo que uno esperaría.Y una última cosa sobre el ritmo. Esta ruta se puede despachar en tres horas, pero no tiene sentido. El casco antiguo de Valencia está hecho para perderse, no para ir tachando casillas, y lo mejor que nos pasó aquí fue equivocarnos de calle. Si vas con el horario español puesto —desayuno tardío, comida a las dos y media, cena a las nueve—, la ruta encaja sola.La parte moderna de la ciudad, con la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el Oceanogràfic y las playas urbanas, no entra en este paseo: queda en otro sitio y tiene sus propios artículos aquí, uno sobre qué ver en Valencia y alrededores y otro sobre las playas de Valencia.

Preguntas frecuentes sobre el centro histórico de Valencia

¿Qué se puede ver en el centro histórico de Valencia en una sola mañana? Sin agobios te da tiempo a las Torres de Serranos, la plaza de la Virgen, la catedral con el Santo Cáliz y la Lonja de la Seda. Son unas tres horas y media contando los interiores. El Mercado Central añádelo solo si sales justo después de las nueve, porque cierra a las 15.00.¿Dónde está el Santo Grial de Valencia y es auténtico? El cáliz llamado Santo Cáliz está expuesto en una capilla propia de la catedral, la antigua sala capitular. Lo donó Alfonso V de Aragón en 1436. Muchos lo consideran el Santo Grial auténtico: su parte superior de piedra podría datarse en el siglo I según las estimaciones de los especialistas, mientras que el pie de oro y el engaste son medievales. Benedicto XVI celebró misa con él en Valencia en 2006.¿Qué es la Lonja de la Seda y por qué es Patrimonio de la Humanidad? La Lonja de la Seda es un edificio comercial del gótico tardío levantado entre 1482 y 1533 según el proyecto de Pere Compte. La UNESCO la inscribió en 1996 como un ejemplo excepcionalmente conservado de arquitectura gótica civil. Lo más valioso es la Sala de Contratación con sus columnas helicoidales, construida entre 1483 y 1498. La entrada cuesta 2 € (1 € reducida) y los domingos y festivos es gratuita.¿Cuántos escalones tiene el Miguelete y se puede subir? Sí, al campanario se sube por una escalera de caracol y el acceso es habitual. Visit València habla de 207 escalones, aunque el recuento varía según la fuente. La escalera es estrecha, así que arriba y abajo se espera a que pasen los que vienen de frente. La entrada a la torre cuesta unos 3 € aparte de la de la catedral y desde lo alto se entiende de un vistazo cómo está repartido el centro histórico.¿Qué horario tiene el Mercado Central de Valencia? ¿Abre los domingos? Según la web oficial del mercado abre de lunes a sábado de 7.30 a 15.00 y los domingos está cerrado. Entrar no cuesta nada. El momento más animado es hasta las diez de la mañana, cuando compran los vecinos; a partir de las dos muchas paradas empiezan a recoger.¿Qué diferencia hay entre las Torres de Serranos y las Torres de Quart? Las dos son puertas conservadas de la muralla, pero tienen un carácter distinto. Las Serranos, al norte, son más labradas, más representativas y más visitadas, y desde el lado de la ciudad se ven como cortadas por la mitad. Las Quart, al oeste, son arquitectura militar pura, con dos torreones cilíndricos y las marcas de la artillería en el muro exterior. A las dos se sube y las dos cuestan 2 €.¿Se puede recorrer a pie el centro histórico de Valencia y cuánto mide? La Ciutat Vella es compacta, llana y cabe entera en el arco del antiguo cauce del río. El circuito completo desde las Torres de Serranos hasta las Torres de Quart pasando por la catedral y la Lonja son unos dos o tres kilómetros sin desnivel. Dentro del centro no necesitas ni coche ni transporte público.¿Qué monumentos del centro histórico de Valencia son gratis los domingos? Los monumentos municipales —Torres de Serranos, Torres de Quart, la Lonja de la Seda y el centro arqueológico de la Almoina— cuestan 2 € la entrada general y 1 € la reducida, y los domingos y festivos no cobran, aunque ese día cierran a las 14 h. El Mercado Central es siempre gratis, pero el domingo no abre. La catedral va por su cuenta: la visita cultural son 12 € con audioguía y los domingos solo abre por la tarde. Las tarifas y los horarios cambian con la temporada, así que confírmalos antes de ir.

Dónde alojarse en Valencia

Si vienes sobre todo por los monumentos, duerme en la Ciutat Vella, en el propio casco antiguo. Desde ahí vas andando a la catedral, a la Lonja y al mercado, y por la noche no tienes que desplazarte. La alternativa más barata y más tranquila es Ruzafa, diez minutos al sur, donde vive más gente del barrio y está la mejor oferta de bares de comidas.

  • Lo más barato: una cama en un hostel del casco antiguo, aproximadamente de 20 a 35 € por persona y noche.
  • Gama media: habitación doble de hotel en la Ciutat Vella o en Ruzafa, de 90 a 140 €.
  • Si vas en coche: la zona de la Ciudad de las Artes, donde se aparca con menos drama y desde donde llegas al centro en metro o en bici por el jardín del Turia.
  • Junto al mar: el Cabanyal y la Malvarrosa, a quince minutos de tranvía del centro. En verano funcionan muy bien; fuera de temporada aquello está muerto.

Al casco antiguo prácticamente no se entra en coche y aparcar sale caro, así que si llegas conduciendo cuenta con garaje. Compara precios y disponibilidad actuales en la oferta de alojamiento en Valencia.

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